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Los primeros pobladores
Los primeros asentamientos de la comarca del Vallès son de hace 7.000 años, cuando se establecieron unas comunidades de agricultores y ganaderos. En la zona de Can Roqueta (Sabadell), se han realizado diversas excavaciones que han puesto al descubierto el asentamiento más importante de Catalunya de campesinos y pastores de hace entre 3.800 y 2.700 años.
Las sociedades campesinas y ganaderas encontraron en la llanura del Vallès un paraje favorable para la agricultura, el pasto y la comunicación. En este lugar, se han encontrado numerosos silos excavados en el suelo para guardar el grano y también múltiples enterramientos que permiten conocer las complejas costumbres funerarias de hace más de 3.000 años.

El estudio de más de una veintena de yacimientos de la edad del hierro pone de manifiesto que en el Vallès se produjo una eclosión demográfica hace unos 3.000 años. Las necrópolis excavadas han ofrecido un importante conjunto de objetos metálicos, en bronce o hierro (brazaletes, hebillas, fíbulas, cuchillos...). La necrópolis de incineración de Can Piteu-Can Roqueta es la más grande que se conoce en Catalunya correspondiente a este período.
La mansión Arragonem, la romanización del territorio
La romanización fue un proceso lento que significó la desaparición de una cultura, la ibérica, y su sustitución por otra, la romana, en casi 150 años. Del paso de los íberos por el territorio del Vallès (hace entre 2.600 y 2.100 años) encontramos rastros en Can Roqueta (Sabadell), donde se han descubierto numerosos silos para el almacenamiento de productos.
Los íberos encontraron en la sierra de Sant Iscle y en la llanura de Can Roqueta un lugar idóneo para vivir, por la proximidad del río y porque era una zona fértil y de fácil circulación. En el Vallès, a partir del siglo I a.C., empiezan a aparecer los primeros asentamientos romanos, algunos sobre antiguos establecimientos ibéricos ya existentes (como el de la Salut).
El período del emperador Augusto (siglo I) fue un momento de prosperidad económica y se fundaron las villae, conjuntos industriales y residenciales de gran importancia, la mayoría dedicadas a la producción de vino. Entre las villae del Vallès destaca la de la Salut, donde se encuentra un mosaico con la figura de Neptuno. Tradicionalmente, se ha asociado esta villa con el nombre de la mansión Arragonem (Arraona), aunque ninguna prueba arqueológica lo demuestra. Arragonem era un punto de parada para el avituallamiento de las caballerías y de los viajeros que transitaban por la Vía Augusta.
Edad media
La parroquia de Sant Feliu d'Arraona se nombra por primera vez en un documento del año 1039. Situada en el margen izquierdo del río Ripoll (entre lo que ahora es el barrio de Torre-romeu y el cementerio de Sabadell), de esta parroquia queda la actual capilla de Sant Nicolau. La parroquia, junto con el castillo de Arraona (1049), controlaba el término de Arraona, un término de población dispersa.
En cambio, la formación de un núcleo de población agrupada se produjo en el llano del margen derecho del río Ripoll, con unas primeras edificaciones que se construyeron al lado de la capilla de Sant Salvador (actual iglesia de Sant Fèlix), documentada desde el año 1076. En el lecho del río también se construyeron los primeros molinos de harina.
Las primeras referencias a un mercado cercano a Sant Salvador datan del año 1069. La primera ocasión en que aparece el nombre de Sabadell es en el año 1050, cuando se menciona una vía que iba de Sabadell a Sant Cugat del Vallès. En el año 1111 se menciona el Forum Sabatelli, donde confluían los caminos de las villas de los alrededores. El mercado y los caminos favorecieron el crecimiento de la población. Así lo atestiguan las demandas de tierras para construir casas que se dirigieron a la Pavordia y a los Tres Senyors.
Durante el siglo XIV, Sabadell deja de pertenecer al señor feudal para pasar a ser villa real y consigue privilegios que revitalizan su vida social y económica. En el 1369, en Sabadell había 162 fuegos, según el recuento que se hizo para saber cuántas familias u hogares existían en la villa. Calculando unas cinco personas por familia, se calculó que en la villa vivían unas 810 personas. En esta época bajomedieval la villa estaba rodeada de murallas, fosos y portales.
Siglo XV, cruce de caminos
Sabadell experimentó un descenso demográfico durante este siglo. La villa tenía entre 500 y 600 habitantes que se concentraban en el actual centro histórico, un importante cruce de caminos. La frontera con el término de Terrassa llegaba hasta la c. de les Valls.
Una de las obras más importantes que se llevaron a cabo en la villa fue la conducción de las aguas de la Font Rosella que la reina Eleonor había otorgado en el año 1367. En el 1460 se creó la Horta Novella, a la que se dio este nombre para diferenciarla de la Horta Vella (después Horta Major) situada en la orilla del Ripoll.
Además de las actividades agrícolas y comerciales, en Sabadell también se desarrollaba la industria. A la orilla del río Ripoll se empiezan a construir los primeros molinos de paños.
Sabadell en la época moderna (siglos XVI-XVIII)
La villa empieza a crecer más allá de sus murallas. Las primeras casas fuera del perímetro enmurallado de la ciudad se empezaron a edificar a partir del siglo XVI. El crecimiento urbano inutilizó algunos de los antiguos portales, que tuvieron que cambiar su ubicación. Se construyeron nuevos edificios como el Casal de l'Estudi (conocido luego como la Casa del Comú) y un nuevo pórtico en la pl. Major.
La villa continuó creciendo durante el siglo XVIII. De una superficie de 37.900 metros cuadradados en el siglo XVI, se llega a los 78.272 m2 en el siglo XVIII.

La industria textil más importante durante los siglos XVI, XVII y XVIII fue la lanera, seguida -a mucha distancia- por la del tejido de lino. En 1559 se creó el Gremio de Pelaires (más tarde denominado Gremio de Fabricantes) a fin de establecer las reglas del oficio y favorecer el crecimiento de la actividad textil. A lo largo del siglo XVIII Sabadell tenía otras actividades industriales importantes, como la alfarería y la papelera.
Siglo XIX, de villa a ciudad industrial
La ciudad pasó de los 2.000 habitantes de principios de siglo a los 23.044 (censo de 1897). El carácter industrial de Sabadell se vio reforzado durante este siglo, en el que destacan diversos acontecimientos como la instalación de la primera máquina de vapor en una fábrica textil (1838) y la fundación de la Sociedad de Amantes de la Agricultura y la Industria de la villa de Sabadell, que se preocupaba del abastecimiento de agua para la industria y la población, tema siempre grave en Sabadell.
El término continuó creciendo y se amplió desde la c. de les Valls hasta la línea de la actual rda. de Zamenhof y la c. de Vilarrúbias. En cuanto a las infraestructuras, durante la segunda mitad del siglo la villa vio la llegada de la línea de tren que la conectaba con Barcelona, se instaló el alumbrado público en las calles céntricas (primero de gas y más tarde eléctrico) y se hicieron las primeras alcantarillas.

Dos instituciones financieras nacen durante la segunda mitad del siglo: la Caixa d'Estalvis de Sabadell (1859) y el Banc de Sabadell (1881). En el ámbito cultural, cabe destacar la renovación del Teatro Principal (1866) y la fundación de la Academia de Bellas Artes (1880).

En el año 1877, Sabadell obtuvo el título de ciudad. En aquel momento contaba con 18.000 habitantes aproximadamente, un número que fue creciendo con la inmigración procedente del resto de Catalunya, de Alacant, Murcia y València. La actividad económica se mueve básicamente en torno a la industria textil. La especialización en la producción de tejidos de lana convierte a Sabadell en el primer centro textil lanero de España.
1900-1979, el gran crecimiento y la crisis
El siglo XX es el del gran crecimiento. Los 182.012 habitantes de 1975 casi multiplican por ocho la población del 1900, que era de 23.294 ciudadanos. Durante el siglo XX, Sabadell experimenta un fuerte impulso industrial, sobre todo en el textil y la metalurgia, y moderniza su economía con los servicios. Ligada a la gran actividad industrial está la expansión urbana, que se produce sin orden ni concierto, sobre todo con la avalancha migratoria de los años 50, 60 y principios de los 70. Nacen nuevos barrios como el de Ca n'Oriac y el de Torre-romeu.
Algunos edificios emblemáticos de la ciudad se construyen durante la primera mitad del siglo: los edificios modernistas del Hotel Suís (1902), del Despacho Lluch (1908) y de la Caixa d'Estalvis de Sabadell (1915), y también la Torre del Agua (1918) y el Mercado Central (1930), entre otros.

Las postrimerías del franquismo constituyen un período de gran turbulencia en Sabadell. Las entidades, los movimientos vecinales y los grupos políticos y sindicales de la ciudad se implican fuertemente en la lucha democrática, y convierten a Sabadell en uno de los referentes de una nueva vida cultural, social y política. La crisis económica de los años setenta afecta a numerosas empresas de la ciudad, que acaban cerrando sus puertas. Con la recuperación de la democracia en el 1979, se plantea la necesidad de un nuevo modelo de ciudad.
1980-2000, evolución hacia una ciudad de servicios
Los primeros retos del nuevo ayuntamiento democrático giran en torno a la urbanización de la ciudad y la creación de equipamientos públicos. El crecimiento descontrolado de los años 50, 60 y 70 había generado nuevos barrios que no contaban con las infraestructuras urbanas necesarias (alumbrado, alcantarillado, pavimentación de calles, etc.). En 1992 se inauguran dos nuevos parques públicos: el de Catalunya y el del Taulí.
La terciarización de la economía provoca que las principales actividades del sector servicios aumenten el número de trabajadores. Las tres principales actividades son el comercio minorista, las instituciones financieras y el comercio mayorista. La av.de Francesc Macià -vía urbana que une la pl. de Catalunya con la pl. de la Concòrdia- se ha convertido en un centro de servicios que agrupa la oferta comercial y de negocios. El cambio urbanístico del centro histórico de la ciudad ha propiciado su reactivación económica.
La ciudad incorpora un barrio de nueva creación -Can Llong- y empieza a recuperar el entorno del río Ripoll con la creación de un parque fluvial.
Siglo XXI, la ciudad del conocimiento
Sabadell ha asumido el reto que suponen las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Para ello cuenta con el importante tejido económico y social de la ciudad, con el progreso experimentado por sus industrias de la información y con una dinámica ciudadana y asociativa dispuesta a colaborar en este desarrollo.
La colaboración de los ámbitos público y privado es esencial en los proyectos de futuro que permitirán que Sabadell se convierta en un referente dentro de la nueva sociedad de la información y del conocimiento.

Gran Vía Digital o el Parque de la Salut y el Centro Cultural son grandes proyectos de futuro para la ciudad.
Gran Vía Digital quiere favorecer la instalación de empresas vinculadas a las nuevas tecnologías, en coexistencia con los usos residenciales y universitarios, en la zona de la Gran Via. El parque de la Salut será un macrocentro de formación e investigación en temas de medicina y farmacia.
(Font: www.sabadell.cat)
Catàleg Tardor 2011